Testimonios
Conoce más sobre mi trabajo y consultoría a través de los siguientes testimonios:

Claudia e Ian
"Estuve a punto de renunciar a la lactancia"
“Mi bebé de 9 días fue internado en la UCI por una infección, reduciendo además mi producción de leche, que nunca había sido tema para mí. Con prisa coordiné visita con Blanca. Ella fue paciente, me asistió tanto en técnicas para solucionar el problema como en apoyo emocional. Yo estaba muy deprimida y sin esperanza, pero comencé a sanar los primeros días, siguiendo todo al pie de la letra. Entiendo que puede ser que a algunas nos cueste más que a otras y necesitemos más o menos ayuda, pero al final del día, por muy difícil e imposible que nos parezca, hay solución. Mi solución fue Blanca, y mis problemas hoy son sólo elegir la ropa de mi bebé y tratar de dormir.»

Rosa, Franz y Josefina
"Con mi marido nos sentimos acogidos de inmediato"
“En búsqueda de un Taller Prenatal de Lactancia Materna fue un golpe de suerte llegar a Blanca, ya que el curso es buenísimo y también ayuda a enfrentar el parto informada y de muy buena manera. Con mi marido nos sentimos acogidos de inmediato, en un ambiente cálido y con la información entregada por una profesional acreditada en lactancia. Tras nacer Josefina volvimos, ya que la lactancia se me estaba complicando y mi hija no estaba subiendo bien de peso. Yo estaba desesperada y muy deprimida. Blanca descubrió que Josefina tenía el frenillo sublingual un poco corto, lo cual dificultaba el amamantamiento. Si no hubiera recurrido a ella, hubiera terminado con el pecho y comenzado con la leche de fórmula. Una vez más Blanca nos acogió y nos dio la tranquilidad que tanto necesitábamos y que el pediatra no pudo transmitirnos”

Amelia y Cristóbal
"Recibí la seguridad de que el que quiere puede"
“Cuando nació Cristóbal tuve problemas de lactancia desde el primer momento. La pediatra me dijo que tendría que darle fórmula porque no estaba teniendo leche, lo que para mí fue terrible porque nunca había pensado en esa posibilidad. Recomiendo la consultoría de lactancia con Blanca a ojos cerrados, porque yo recibí la seguridad de que el que quiere puede y con esfuerzo y las técnicas correctas, se pude lograr una lactancia normal, a pesar de las dificultades. He podido hacer todas las preguntas que me han surgido y he recibido toda la ayuda que he necesitado durante el proceso”

Ana y Emilio
"Fueron tres encuentros maravillosos"
“Llegué a la consulta de Blanca con mi hijo Emilio de 10 días de nacido. Mi bebé no podía mamar bien y durante la primera semana de vida había bajado mucho de peso. La pediatra le había recetado fórmula (relleno), mi producción de leche estaba bajando y yo no quería renunciar a la lactancia materna. Desde la primera cita Blanca nos recibió con muchísimo amor y cariño, me transmitió la seguridad y confianza que necesitaba para trabajar por la lactancia materna exclusiva. Fueron tres encuentros maravillosos en los cuales no sólo me enseñó a disfrutar de ese momento mágico sino también a ver e interpretar las señales de mi hijo para entender sus necesidades. Gracias, Blanca, salvaste nuestra lactancia»

Anahí y Camilo
"¡Después de pocas sesiones logré olvidarme del relleno! "
«El trabajo realizado por Blanca ha sido muy importante para nosotros. Yo llegué a su consulta con muy poca leche y con un profundo temor a no poder amamantar a mi hijo por mucho tiempo. ¡Después de pocas sesiones logré olvidarme del relleno! Ella logra combinar conocimiento especializado, experiencia y calidez para entregar las herramientas técnicas y la seguridad necesaria para que el proceso sea exitoso. Sólo puedo agradecer su trabajo y recomendarla a ojos cerrados.»

Alicia y Benjamín
"No siempre la causa del llanto es el hambre"
«Tuve un excelente embarazo, preparé mi piso pélvico, hice ejercicios, masajes, hidrogimnasia, de todo. Quería un parto normal y así fue. Todo perfecto, ¡hasta que llegó la lactancia!. Para mi fue terrible desde el primer día cuando Benjamín no se logró acoplar. Cada vez que trataba él no lloraba, sino que gritaba, por lo que me sentía muy frustrada y fracasada como madre y llegué a creer que no podría. Como no tuve éxito me recomendaron darle relleno, pero comencé a investigar en internet hasta que llegué a la consulta de Blanca. Ahí, lo primero que comprendimos fue que no siempre la causa del llanto es el hambre. En una de las sesiones, Blanca recomendó abordar el frenillo sublingual corto de Benjamín con un pediatra. Regresamos con total confianza con Blanca y en la primera cita Benja se acopló perfecto. Más adelante tomamos el taller masajes de Apechuga lo que ayudo aún más al apego»

Carolina
"Con su estilo motivador vi resultados a las pocas semanas"
«Después de muchos y largos años de espera y tratamientos de fertilidad, mi marido y yo iniciamos un programa de vientre subrogado fuera del país (*Vientre subrogado: mujer que gesta en su útero al bebé de otra mujer, fertilizado in vitro y transferido posteriormente a ella.) Mi gran incertidumbre siempre fue cómo iba a generar apego con mi hijo que venía en camino, si es que no lo tendría en mi vientre. Mi doctor nos habló de la posibilidad de comenzar meses antes un tratamiento para poder amamantar sin haber estado embarazada. Seguí al pie de la letra agotadoras recomendaciones de una clínica de lactancia donde me medicaron y me sometieron a una estricta rutina de estimulación con un extractor de leche que me deprimía por sus escasos resultados. Me recomendaron comenzar a hacerme la idea de utilizar relleno y, luego consultar con la clínica de lactancia de Blanca. Apenas conocerla, seguí sus instrucciones algo incrédula, pero con su estilo motivador vi resultados a las pocas semanas. Unas pocas gotitas primero, pero recuerdo el amor con que guardé en el congelador esa primera bolsita de leche materna. Antes de partir a buscar a nuestro, visitamos nuevamente a Blanca para que nos enseñara las técnicas de amamantamiento y todo lo relacionado con la lactancia. Su manera didáctica y acogedora de enseñar fue maravillosa. El gran día del nacimiento de nuestro hijo fue el momento en que de corazón y con pura energía agradecí haber conocido a Blanca. Minutos después de haber nacido mi hijo, las enfermeras me lo trajeron y por primera vez pude sentir esa conexión indescriptible con él al amamantarlo. No olvidaré la cara de sorpresa de las enfermeras al ver que mientras yo lo alimentaba de un lado, corría la leche por mi otro pecho. Me preguntaban quién había sido mi consultora de lactancia. Pero yo estaba en otra y disfruté cada segundo de ese momento. Mi hijo ya tiene 2 meses; parte de su alimentación aún es leche materna y cada vez que lo amamanto agradezco poder hacerlo. Disfruto cada segundo de esa maravillosa conexión con él, y todos los beneficios que esto le significará»

Raúl, Pilar y Adela
"Gracias por involucrarme como padre en la lactancia"
«Antes de la llegada de nuestra pequeña Adela, sólo puedo recordar expresiones como «junten sueño» o «desde hoy no se vuelve a dormir tranquilo»; muchos comentarios que uno escucha, pero no entiende. Te dicen también que la lactancia es puro instinto, pero no es algo tan sencillo sobre todo lo dramático que es ver a tu mujer sufrir de dolor en cada instante de la lactancia porque nuestra hija no acopla bien. A eso se suma el temor de ver cómo cada día bajaba más de peso. Creo que es lo más doloroso que he experimentado al ser espectador de algo en lo que no se puede apoyar y que sólo te lleva a sentir una impotencia irracional cuando oyes: “No puedo amor, soy una inútil», «¿Por qué las otras pueden y yo no?», «La niña sigue bajando de peso», «No quiero darle relleno», «¿Por qué no me toma leche?», «Hija mía no llores, ayuda a mamá», «La niña está amarilla y no defeca», «Su bebé bajó 300 grs en 5 días». Buscando respuestas llegamos a la asesoría de lactancia de Blanca y hoy nuestra Adela tiene 1 mes y 20 días, pesa 4 kilos y 350 gramos. Sólo puedo darte las gracias, Blanca, por ver la cara de amor de la madre de mi hija y por ayudar a fortalecer mi matrimonio. Gracias por involucrarme como padre en la lactancia y por enseñarnos a sobrevivir y disfrutar la paternidad»